¿Quién se queda a la mascota tras un divorcio?: régimen de visitas y pensión alimenticia

divorcio mascota

Para muchos, tener una animal en casa no es solo una mascota, sino que es uno más de la familia. Sin embargo, cuando se produce un divorcio, muchas son las dudas en cuanto a quién debe hacerse cargo del cuidado de la mascota.

Responsabilidad compartida

«No hay que olvidar que la mascota entró en la vivienda de mutuo acuerdo y bajo el consentimiento y conocimiento de todos los miembros de la familia», explica el abogado Juan Isidro Fernández Díaz, Juez Internacional de la Real Sociedad Canina de España.

Una responsabilidad conjunta que no desaparece cuando termina la relación. Así pues, como si se tratara de un hijo más de la familia, los juzgados están dispuestos a defender los intereses de estos peludos.

Decisiones desde los tribunales

Después del divorcio, la decisión de quién se queda con la mascota puede tomarse desde los tribunales. «Se debe otorgar la guarda y custodia a aquella persona de la pareja con la que la mascota haya tenido una vinculación afectiva y educativa prominente», destaca el letrado.

La decisión de custodia, de producirse, debería conllevar un reparto equitativo de los gastos correspondientes a esta mascota conjunta. «Sería razonable una pensión en atención a los cuidados que cada cónyuge pueda demostrar mediante los correspondientes informes o facturas», asegura el letrado.

Las decisiones judiciales en este ámbito muestran una variedad de enfoques. Algunos tribunales reconocen la importancia de considerar a las mascotas como parte de la familia y toman decisiones en su defensa. Sin embargo, aún hay casos en los que estas decisiones no son tan claras, especialmente en el contexto de la nueva Ley de Bienestar Animal.

¿Qué consideran los tribunales?

Una cuestión crucial es determinar quién ha estado más involucrado en el cuidado diario de la mascota antes del divorcio. Factores como sacarlo a pasear, darle de comer, llevarlo al veterinario, entre otros, pueden influir en la decisión de custodia.

En casos donde ambos miembros de la pareja demuestren tener un apego similar y cuidado hacia la mascota, se plantea la posibilidad de una custodia compartida. Sin embargo, esto puede generar estrés en el animal, por lo que establecer un régimen de visitas puede ser más práctico.

La solicitud de un régimen de visitas puede convertirse en un problema, ya que a veces se realiza por motivos caprichosos o para causar daño al otro progenitor. Esto crea un desafío adicional para los tribunales al garantizar el bienestar del animal mientras se resuelven las disputas entre los cónyuges.

Algunas sentencias, como la de la Audiencia Provincial de Pontevedra, reconocen los cuidados necesarios para la mascota y establecen responsabilidades financieras y de custodia. Sin embargo, aún queda trabajo por hacer para garantizar una protección adecuada de los animales en el contexto legal.

El papel de la nueva normativa

La Ley de Bienestar Animal reconoce el valor de las mascotas como miembros de la familia y destaca la importancia de su bienestar en la sociedad. Esta normativa busca asegurar que los animales reciban el respeto, la atención y el cuidado que merecen, como seres sintientes.

Fuente: «ConfiLegal«

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